Cuando agosto ya encaraba su última semana, el ministro de Transportes, Óscar Puente, inauguraba un nuevo tramo de la A-11. Fotos, titulares y las consiguientes reseñas en los medios de comunicación. Pero la historia que se esconde detrás de los 30 kilómetros que se añaden a la red de carreteras del Estado van mucho más allá.
Porque, para empezar, el flamante tramo inaugurado está incompleto.

