La adaptación de ‘El señor de los anillos’ de Peter Jackson fue considerada en su momento uno de los proyectos más arriesgados de la historia del cine, pero casi 3000 millones de dólares en taquilla y 17 premios Oscar demostraron que valió la pena. Mucho antes de su estreno y del largometraje de animación que dirigió Ralph Bakshi, la obra de Tolkien ya había vivido un primer intento de adaptación cinematográfica que acabó en desastre.
Un proyecto animado de tres horas. A finales de los años cincuenta, el productor estadounidense Forrest J. Ackerman obtuvo el permiso de Tolkien para crear una película de animación basada en ‘El señor de los anillos’. El guion fue encargado a Morton Grady Zimmerman, y la ambición del proyecto era enorme: debía condensar todo el viaje de Frodo y la Compañía del Anillo en una película de tres horas de duración.

