Tras la crisis de 2012, un fenómeno creció entre los jóvenes en España. El fracaso escolar los dejaba fuera del sistema educativo tras completar la etapa de educación obligatoria y las escasas oportunidades laborales les dejaban fuera del mercado laboral: eran los «ninis» que ni estudiaban ni trabajaban.
Los datos están demostrando que, en 2026, la generación Z está dibujando un panorama muy diferente con respecto a su integración al mundo laboral. Tras la pandemia, el 26% de los jóvenes de entre 16 y 29 años que trabajaba, también estudiaba. Hoy lo hace el 33% de los jóvenes en esa situación.

