Construir una montaña rusa extrema en mitad de Los Ángeles tenía un problema que Universal Studios Hollywood conocía desde el principio: sus vecinos. El parque está encajonado en una ladera, con barrios residenciales prácticamente pegados y un estudio cinematográfico funcionando a su lado, así que su nueva Fast & Furious: Hollywood Drift debía conseguir algo aparentemente contradictorio: alcanzar unos 116 km/h, completar giros y aceleraciones con coches rotatorios y hacerlo sin el característico estruendo de una montaña rusa.
Una montaña silenciosa. Universal dedicó tres años a resolver el rompecabezas y llegó a rellenar con grava los más de 1,2 kilómetros de vía para amortiguar las vibraciones. Cuando comenzaron las primeras pruebas, el resultado parecía extraordinario: algunos vecinos de Toluca Lake la describieron como prácticamente un susurro.

