España ha desplegado 1.219 agentes de Policía en 14 aeropuertos para controlar a 8.216 viajeros de terceros países que han lleggado desde Italia en apenas 2 semanas. La semana pasada ya eran más de 4.000. Italia, que prendió la mecha suspendiendo Schengen con España, ha logrado en el mismo periodo rechazar a 21 personas. Esa desproporción entre ruido político y resultado real resume en qué se ha convertido esta crisis. Y hoy mismo, 25 de agosto, la Comisión Europea ha confirmado que estudia si esos controles españoles vulneran el derecho comunitario.
Entretanto, Pedro Sánchez ha convocado por primera vez al Consejo de Seguridad Nacional para tratar específicamente la crisis. El Gobierno ha decretado la «situación de interés para la Seguridad Nacional» en Ceuta y ha creado un mando único, encabezado por el ministro Ángel Víctor Torres, que integrará también a la Delegación del Gobierno, el CNI y Juan Jesús Vivas como presidente ceutí.

