En Corea del Sur está dejando de ser noticia que nazcan bebés. Y eso es noticia. Tras años de penuria demográfica durante los que la tasa de fecundidad caía sin control, la sociedad envejecía y el país perdía población tensando cada vez más las costuras de su economía, en Seúl se han encontrado con una nueva realidad, mucho más reconfortante: un aumento de natalidad. Julio es un buen ejemplo. Las últimas estadísticas del Gobierno muestran que se registraron un 11,1% más de alumbramientos que en 2025. De hecho, hay que remontarse a 2019 para encontrar un verano con más actividad en los paritorios surcoreanos.
El problema es que nadie tiene muy claro a qué se debe ese cambio.

