Cuando nos planteamos perder peso, una de las ideas que se puede pasar por la mente es optar por tener una dieta hipocalórica. Y la verdad es que tiene bastante lógica, puesto que si reducimos las kilocalorías que consumimos a diario, entonces automáticamente comenzaremos a perder peso. Pero nuestro organismo no es tan sencillo, y es por ello que perder peso no es tan fácil como simplemente reducir las calorias que tomamos de una manera arbitraria.
La idea que tenemos. Cuando nos planteamos hacer una dieta hipocalórica, hay una ‘regla’ que nos lleva acompañando mucho tiempo y que nos manda reducir las calorías que consumimos en 500. Esta es una cifra mágica que llevamos mucho tiempo escuchando, y que en parte tiene cierta lógica, pero que no se debe tratar como un mantra a la hora de diseñar una dieta.

