Lunes 21 de septiembre. El escritor Thélyson Orélien recoge el Premio Fnac de novela por su flamante ‘C’était ça ou mourir’ (‘Era eso o morir’). El mismo día, una cuenta anónima de X con apenas 92 seguidores (ahora tiene casi 9.000) lo acusa de haber escrito su primera novela con IA. El tuit superaba los tres millones de vistas.
Y ahora tenemos delante el dilema. Por un lado, una de las novelas del año, con premios, listas de honor, traducciones en cadena y elogios a corrillo. Su autor es un exiliado haitiano que cuenta el calvario migratorio y señala con el dedo a la política de Trump. Pero hay demasiadas metáforas de abuelas que se parecen al arroz, demasiado final de párrafo con moraleja y mucha musicalidad de catálogo. Y los puñeteros correctio (ese «no es X, es Y»), cuyo uso encabeza la lista de sospechosos. ¿Entonces?

