«¿Pero cómo te vas de vacaciones con eso?». Esta (y otras variantes de la misma) es la pregunta que más me han hecho en vacaciones al verme equipado con un SPC Wild Cool, un móvil como los de antes. Tiene teclas, no es táctil, no dispone de conexión a Internet y su diseño recuerda a cualquier móvil estándar de la década de los 2000.
Mi respuesta ante tales preguntas ha sido siempre la misma: «El móvil que más ganas he tenido de probar en años». Resulta extraño decirlo cuando me dedico a hablar y analizar la tecnología y cuando por mis manos han pasado decenas de móviles de todo tipo. Desde gamas bajas hasta mastodontes con las mejores cámaras del mercado. Sin ir más lejos, mi móvil principal es un iPhone 17 Pro Max. Pero lo del SPC es distinto…

