En 1922, el ingeniero mecánico Elis F. Stenman empezó a construir una pequeña casa de verano en Rockport, Massachusetts, de una manera completamente convencional. Levantó un armazón de madera, instaló el suelo y construyó el tejado. Entonces decidió experimentar con uno de los objetos más efímeros de su época: los periódicos que cada mañana llegaban a las casas y terminaban desechados. Más de 100.000 periódicos terminarían formando parte de las paredes.
Más de un siglo después, buena parte del papel continúa allí.

