Los directivos de Volkswagen enfrentaban hoy una de las reuniones más calientes de su historia. Se esperaba que los representantes de la compañía votaran a lo largo del día si despedían a otros 50.000 empleados pero el acuerdo llegó ayer mismo en un movimiento muchísimo más rápido de lo esperado.
Y es que en la mesa directiva también se sientan representantes sindicales con voz y voto en la junta. Los despidos, pese a ello, han sido aprobados por unanimidad y llegarán desde todas partes del mundo. El acuerdo también habla de otras cuestiones. Y no, lo de Seat no pinta bien.

