Ryanair ha hecho del ahorro de costes un arte. Pero todo artista tiene sus borrones. Algunos son más sonados que otros. Y algunos tienen consecuencias más o menos graves para el artista… y el cliente. Que se lo digan a los cerca de 400 pasajeros que en los últimos años se han caído de un avión de Ryanair.
No, por suerte, no estaban volando.

