Como amante de la tecnología, cuando compro un dispositivo y presentan la renovación siempre pienso que debería cambiarlo. Sin embargo, con sus auriculares, Sony ha conseguido algo que pocas han logrado: que me den igual todos los modelos tanto posteriores como de otras marcas. Los WH-1000XM4 tienen uno de los peores nombres posibles, pero son unos auriculares espectaculares que mezclan diseño cómodo, buen sonido y gran cancelación de ruido.
Aunque hay varias generaciones por encima, son tan buenos que no me merece la pena cambiarlos aunque la batería esté empezando a flaquear. El giro es que Sony acaba de anunciar una ligera renovación, unos WH-1000XM4C cuya «c» debe ser de «con nueva batería».

