Diego Hidalgo tiene 42 años y nunca ha llevado un smartphone en su bolsillo. Tampoco se ha comunicado por WhatsApp. Recibe llamadas y mensajes (sms) en un viejo Nokia 3310, tal y como muestra la fotografía superior.
“La gente me pregunta muchas veces: ¿cómo contacto contigo? Me puedes llamar, me puedes escribir un correo electrónico, me puedes mandar un sms y, si hace falta, puedes venir a verme. Es increíble cómo nos olvidamos de cómo nos comunicábamos hace cinco o diez años”, cuenta al otro lado de la pantalla de su ordenador, durante la videoconferencia que da pie a una de las entrevistas de este reportaje.

