La materia oscura encarna uno de los mayores enigmas de la física. Los científicos no saben qué es, pero sospechan que la supersimetría, si se demuestra su validez, podría resultar útil para entender cuál es su naturaleza. Su existencia se desprende de la observación de su huella gravitacional en el universo, pero esta hipotética forma de materia no emite ningún tipo de radiación, lo que provoca que por el momento los físicos no hayan logrado dar con ella.
Sea como sea, los astrofísicos tienen motivos bien fundados para sospechar que los agujeros negros supermasivos que residen en el centro de las galaxias conocidas están implicados de una forma muy profunda en los procesos que condicionan la formación y la evolución de estas galaxias. Lo que hasta hace muy poco no sabían es que hay indicios que reflejan que la materia oscura puede estar involucrada en la formación de los agujeros negros supermasivos. Si se confirma esta hipótesis sus implicaciones tendrán muchas ramificaciones.

