«Mierdificación» no es un término que me entusiasme, pero creo que refleja muy bien lo que está pasando con tantos y tantos servicios. Se trata del hecho de lanzar algo (puede ser una app de vídeo por streaming) a un precio muy atractivo y, cuando tienes una gran base de usuarios, ir subiendo el precio poco a poco, ir quitando opciones y contenidos, meter publicidad en uno de los planes y terminar metiéndola en todas. No hay que pensar en Disney+, que es la última que lo ha hecho, sino en prácticamente cualquier servicio o software. Hasta en los frigoríficos si hace falta.
En definitiva, la mierdificación es empeorar deliberadamente la experiencia para exprimir todo lo posible a un usuario que puede irse a otro servicio, pero con el problema de que ese servicio probablemente ofrezca exactamente las mismas condiciones. Y, hablando de la mierdificación, Xbox y los videojuegos también tienen algo que decir.

