Más de 10.900 despidos. Eso es lo que se estima que la industria del videojuego lleva en lo que llevamos de 2026. Supone casi un 150% más que en el mismo periodo del año anterior y es una cifra absolutamente demencial que no para de crecer y una situación que no tiene un fin a la vista.
Ya no hablamos de contrataciones durante la pandemia que ahora se están yendo a la calle, sino una restructuración completa del sector en occidente que está poniendo en peligro el tipo de juegos que se venían desarrollando durante los últimos años: las megaproducciones.

