A pesar del intenso debate que arrastra desde hace años por su impacto medioambiental y la amenaza de cambios regulatorios, el sector de los jets privados vive buenos tiempos. Muy buenos, de hecho. La plataforma WingX registró en 2025 un récord histórico en despegues de aviones chárter, con 3,9 millones de salidas a nivel mundial, casi un 5% más que el año anterior. Lo más curioso es que ese «boom «de la aviación más exclusiva coincide con otro fenómeno en alza, al menos en EEUU: el uso compartido de jets.
¿Qué ha pasado? Que el negocio de los jets privados está experimentando cambios importantes. Pese a la polémica que genera su impacto ambiental y de que países como Francia (o España) han abierto el debate sobre sus límites, los últimos datos del sector revelan dos tendencias claras. Primero, que nunca antes habían despegado y aterrizado tantos aviones privados. Segundo, que el sector se está reforzando con nuevos servicios que permiten acceder a servicios exclusivos y chárter sin asumir la abultadísima factura que exige tener un jet propio.

