China acaba de convertir Hainan en una isla con reglas propias: impuestos más bajos, compras sin arancel y la idea de que quien entre ahí pueda, con suerte, tocar el mercado más grande del mundo. Playas, resorts y un duty free del tamaño de un aeropuerto.
Y en esa puerta han aparecido nada menos que Carmona, Joan Gaspart y Zapatero.

