No todos los días un Ministro del Interior de Italia y toda la plana mayor de la Policía Estatal Italiana visitan la sede de Lamborghini, en Sant’Agata Bolognese para no perderse la entrega de llaves de un coche. No era un coche cualquiera. Tampoco era una entrega cualquiera.
Tal y como explicaba la propia marca en un comunicado, Lamborghini volvía a vestir uno de sus modelos con los colores de la Policía italiana. Esta vez le tocaba el turno al Temerario, su nuevo superdeportivo híbrido de 920 caballos y capaz de rozar los 343 km/h. El coche parece salido directamente del GTA VI, y podría pensarse que ha sido diseñado para perseguir a alguien por la autopista. Pero no. El motivo de esta entrega tiene más que ver con la biología que con la velocidad.

