China quiere sustituir los chips de NVIDIA con alternativas propias. La memoria HBM acaba de ponerle un problema delante

Pekín lleva tiempo impulsando la sustitución de los chips de NVIDIA por alternativas desarrolladas dentro del país. Huawei, Cambricon y otros fabricantes nacionales han creado aceleradores destinados a cubrir parte del espacio que dejaron las restricciones estadounidenses. Sin embargo, reducir esa dependencia no termina cuando el procesador lleva una marca china. Estos sistemas necesitan otros componentes avanzados, y uno de ellos está dejando al descubierto hasta qué punto la cadena de suministro sigue conectada con proveedores extranjeros: la memoria HBM que trabaja junto al chip.

Los precios ya están subiendo. Según Reuters, Huawei ha elevado por encima de 250.000 yuanes, unos 37.000 dólares, el precio indicado de su Ascend 950DT. La cifra supone entre un 20% y un 50% más que los precios comunicados a clientes apenas dos meses antes, dependiendo de las condiciones de cada contrato. Cambricon también habría encarecido entre un 20% y un 30% su próxima generación 690, todavía no lanzada oficialmente, mientras que MetaX e Iluvatar CoreX habrían aplicado incrementos similares.

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