Entre 1974 y 1991, BTK ató, torturó y mató a diez personas en Wichita, la mayor ciudad de Kansas, Estados Unidos. Diez cuerpos, dos imitadores y varias decenas de cartas llenas de detalles, reivindicaciones y juegos después, desapareció. Hasta 2004.
En marzo de ese año, empezaron a llegar cartas a varios medios locales mofándose de la policía por ser incapaz de detenerlo. Las cartas llenas de descripciones, fotografías y objetos de las escenas del crimen dejaron claro que se trataba de BTK. No fueron muchas cartas. En la última, había un disquete con un solo archivo que BTK creía irrastreable. No lo era.

