Este no va a ser un artículo fácil: abstenerse personas sensibles y, si estáis comiendo, sugiero guardarlo para leerlo después. Porque la situación se ha descontrolado. Este 2026, el llamado «reto marrón«, el baño con regalito, ha pasado de chiste asqueroso a de salud pública con nombre y apellidos. Una diarrea de nombres recuerda que, mires donde mires, siempre hay alguien cagándose en la piscina. Solo en Valencia, una decena de municipios, como Silla, Oliva, Chiva, Requena o Picassent, han tenido que cerrar temporalmente, con el consiguiente riesgo en menores.
En Tàrrega (Lleida), las piscinas municipales cerraron tres veces en una semana en agosto de 2025 tras detectar excrementos humanos en el vaso grande. En 2025, este patrón se repitió en más de 300 piscinas municipales de todo el país, según cifras recogidas por distintos ayuntamientos y servicios de salud pública.

