No sabía que necesitaba una cámara de vigilancia hasta que probé la Ring Spotlight. Luego descubrí que es un Caballo de Troya

Una de las cosas que me conquistaron del piso que compré hace unos meses fue que tiene dos patios que me vienen de cine para hacer pinitos en mi poco conocida labor de agricultora, tomar el sol, tender y que mis perras yazcan a la fresca. 

Lo no tan bueno es que igual que algún repartidor me deja los paquetes tirándolos por la valla o hasta metiendo el brazo, a cualquier amigo de lo ajeno no debería costarle demasiado saltar la verja y acceder. Yo misma me he planteado hacerlo ante un olvido de llaves. Hacía tiempo que tenía en mente comprar una cámara de vigilancia, así que cuando surgió la oportunidad de probar esta Ring Spotlight Camera, no me lo pensé dos veces.Esta ha sido mi experiencia.

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