Bajo un pueblo blanco de Huelva hay una catedral de piedra y agua que la gente visita desde antes de que existiera el dichoso turismo de naturaleza. La escena es un poco rara: si subes al castillo de Aracena ves tejados, dehesas, encinas. Pues bien, justo debajo late una cueva de 2.130 metros de desarrollo, con tres niveles de galerías y lagos que parecen sacados de El Señor de los Anillos. Y no está perdida en un acantilado remoto: la entrada está en la calle Pozo de la Nieve, en pleno casco urbano, a cinco minutos andando de bares, carnicerías y tiendas de jamón.
La Gruta de las Maravillas, bajo ese casco histórico de Aracena (en Huelva), fue abierta al público en 1914 y se considera la primera cueva turística de España. Un sistema de galerías y lagos excavado en calizas de más de 500 millones de años. En 2026 es el gran imán del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, con casi 150.000 visitantes al año.

