El A/B testing es una práctica habitual en cualquier producto digital. Consiste en dividir a los usuarios en dos grupos para comparar una versión nueva frente a la anterior y medir su impacto. Es lo que hizo en TikTok cuando modificó su algoritmo con el objetivo de reducir el contenido dañino que se mostraba. Uno de los usuarios a los que no activaron esta salvaguarda se acabó suicidando. Se llamaba Chase Nasca y tenía 16 años.
El test. Lo cuentan en Bloomberg. TikTok mejoró su algoritmo a principios de 2022 y desplegó esta versión para la gran mayoría de sus usuarios. Este cambio tenía como objetivo principal reducir los bucles de contenido dañino, detectando patrones repetitivos y diversificaba un poco más el feed. El algoritmo anterior que no tenía este cambio siguió activo para el grupo de control, que era aproximadamente el 10% de todos los usuarios estadounidenses, unos 15 millones de personas en total.

