Virginia es el estado de EEUU con una mayor concentración de centros de datos. En España, el símil sería Aragón. La comunidad se ha metido en la lucha por convertirse en el gran hub de centros de datos gracias tanto a su plumaje energético como a la agilidad gubernamental a la hora de tramitar permisos.
Aquí hay dos caras de la moneda. Por un lado, es algo que ha provocado que auge sin precedentes en la construcción de ese tipo de instalaciones. En apenas dos años, está refiniendo el mapa tecnológico y económico, con gigantes como Microsoft, ACS, Blackstone y Amazon invirtiendo enormes sumas de dinero. Esta última se ha convertido en sinónimo de dispendio económico, con una inversión de 33.700 millones para levantar su infraestructura.

