Antes de tener conocimientos profundos sobre las circunstancias de cada uno de los planetas del sistema solar, se pensaba que Venus debería ser uno de los mejores candidatos para albergar vida y acoger astronautas viajeros. En principio tenía sentido, ya que es de los que más cerca se encuentran de nosotros. Deberían tener un clima parecido y demás. Hoy en día sabemos que no. Si bien costó estudiarlo por la espesura de su atmósfera, con los años se ha descubierto que es un planeta realmente inhóspito, con temperaturas cercanas a los 500ºC, una presión aplastante y nubes de ácido sulfúrico a su alrededor. Aunque quizás esto último no era tan malo. De hecho, según un estudio publicado recientemente por científicos del MIT, puede que la atmósfera de Venus, incluídas sus nubes corrosivas, sí que podría albergar vida. ¿Significa eso que podríamos vivir en sus nubes? Eso no, pero sí que es un plot twist interesante lo que podría proliferar allí.
Pruebas de laboratorio para imitar la atmósfera de Venus. Estos científicos han imitado en un laboratorio la atmósfera de Venus, replicando nubes con concentraciones de ácido sulfúrico cercanas al 98%. Bajo esas condiciones colocaron una serie de péptidos, que son cadenas pequeñas de aminoácidos. Una versión más pequeña y simple de las proteínas, necesarias para la vida. Quizás hubiese cabido esperar que el ácido sulfúrico, conocido por ser muy corrosivo, destrozase los péptidos. Sin embargo, no solo no los destruyó, como ya se intuía por estudios anteriores, sino que mantuvo su plegamiento.

