A lo largo de los últimos siglos miles de personas han recorrido el Camino de Santiago buscando inspiración, redención, explorar su espiritualidad, conectar con la naturaleza o poner a prueba su resistencia física. Cada peregrino tiene sus motivaciones y decide su propia forma de encarar el reto, aunque es probable que nadie lo haya hecho antes como Salvador Estorch, un madrileño de 25 años que está recorriendo más de 800 km del Camino del Norte arrastrando una piedra, un pequeña roca que recogió en Irún y lleva atada con un cordón y alambre.
Quizás no sea una forma muy ortodoxa de hacer el Camino, pero los vídeos sobre sus andanzas acumulan decenas de miles de visualizaciones en redes.

