Como si fueran animales de granja recién huídos, el pasado sábado 22 aparecieron tres ejemplares de atún gigantescos varados en tres distintos lugares del litoral de Torrevieja. Animales de 300 kilos que estaban uno en la cala del Palangre, otro a pocos metros en la playa de Los Locos y un tercero junto al paseo Juan Aparicio. El atún de Pilar de la Horadada fue encontrado hacia el final de la tarde en la Playa de Mil Palmeras, en la zona de la desembocadura del río Seco. El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Playas y Medio Ambiente, informó. Y tuvieron que llegar camiones y grúas a los lugares. ¿Quién está detrás del enigma?
Navegando hacia el rastro. El patrón geográfico delata el origen: la costa murciana de San Pedro del Pinatar y El Gorguel concentra una de las mayores zonas de engorde de atún rojo en mar abierto del mundo. La corriente Almeriense-Balear, reforzada por el viento de levante, empuja los cuerpos flotantes hacia el norte, directo a las playas de la Vega Baja alicantina. Los técnicos municipales, la UTE Acciona-Actúa y la Policía Local retiraron los cuerpos antes de la hora punta de bañistas. En la mayoría de los casos terminan incinerados, sin necropsia pública.

