Si acostumbras a pasear por la naturaleza, seguro que en algún momento te has encontrado basura mientras das una vuelta en pleno monte. Soy de esas personas que acostumbra a torcer el morro mientras me quejo de lo guarra que es la gente y esquivarlo, pero cuando en 2025 dos excursionistas se toparon con una lata de aluminio en el monte Zvičina, en la República Checa, no dudaron en abrirlo y entregarlo al Museo de Bohemia Oriental de Hradec Králové. Casi un año después, el gobierno regional confirmó sus sospechas: habían encontrado un auténtico tesoro con mucho, mucho oro.
El hallazgo. Más concretamente, la vieja lata de aluminio estaba escondida en un muro de piedra en la ladera de ese monte ubicado en la región checa de Podkrkonoší. En la lata había 598 monedas de oro distribuidas en once columnas, cada una de ellas envuelta en tela. A aproximadamente un metro de distancia de la lata, apareció también una caja de metal con más de treinta piezas distintas: tabaqueras, pulseras, un bolsito de malla, un peine, una cadena con llave y una polvera, todo ello hecho de metal de aspecto dorado. En total, ambos envases pesaban siete kilogramos de peso y el contenido data de los siglos XIX y XX.

