Las empresas de IA están «jugando con nuestras vidas». Es lo que dijo Jacob Coxon, exingeniero de Anthropic justo después de abandonar la compañía. Lo que le siguió fue un terremoto que ha puesto patas arriba la industria de la IA. De un lado tenemos a los responsables de las empresas de IA, con Dario Amodei al frente, abogan por echar el freno y ralentizar el desarrollo ante un inminente riesgo para la humanidad. Del otro lado tenemos a Trump y Jensen Huang, que quieren justo lo contrario: acelerar. Había un líder tecnológico que aún no se había pronunciado: Mark Zuckerberg.
Zuck ha hablado. En un mensaje publicado en su cuenta de X, el CEO de Meta se ha pronunciado sobre la polémica de estos días, criticando de forma indirecta el discurso de Anthropic y OpenAI: «Cada laboratorio tiene la responsabilidad y el incentivo para avanzar al ritmo necesario para entrenar sus modelos de manera segura». Zuckerberg no niega que existan riesgos, pero rechaza una pausa coordinada para toda la industria y traslada la responsabilidad de crear productos seguros directamente a los laboratorios. Además, les recuerda que los laboratorios «enfrentan una responsabilidad legal significativa si sus modelos causan daño».

