Mark Zuckerberg lleva desde 2023 con la misma idea en la cabeza: menos jefes, más rapidez. En un primer momento lo llamó «el año de la eficiencia» y su objetivo era convertir a Meta en una empresa más plana en cuanto a jerarquías, con equipos más pequeños y toma de decisiones más rápidas.
Luego llegó la IA y la idea cogió velocidad con Project OT, según reveló Reuters, un plan estratégico que proponía equipos un 60% más pequeños apoyados por agentes de IA y que, finalmente, tuvieron que cancelar. En ese contexto, los mandos intermedios sobraban. El resultado: miles de despidos y reubicación de empleados en otros equipos. Según publicaba Business Insider, Meta ahora estaría llamando a la puerta de algunos de aquellos mandos intermedios que trasladó para ver si quieren volver a ocupar sus antiguos puestos.

