La fotografía parece de una película de ciencia ficción: tres funcionarios aparecen sentados en una especie de cabinas que son una extraña mezcla de ascensor y escritorio de trabajo. Eso les da acceso a miles de pequeños archivadores incrustados en la pared. El ingenioso sistema era parte de un sorprendente proyecto par aautomatizar la oficina… de hace casi un siglo.
Qué magia negra es esta. Los funcionarios que trabajaban en esos escritorios lo hacían sentados suspedidos a varios metros de altura sobre el suelo y rodeados de esa pared cubierta de cajones. Tenían unos controles con los que poder subir, bajar y desplazarse lateralmente hasta situarse delante del expediente que necesitaban. Las imágenes fueron tomadas en Praga en 1936 y 1937 y forman parte de la llamada Ústřední sociální pojišťovna, la institución central de seguros sociales de Checoslovaquia. El Canadian Centre for Architecture conserva fotografías fechadas ya en 1936.

