Un camionero de 52 años sale de una empresa del Puerto de La Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, al volante de un vehículo articulado de gran tonelaje. Su permiso de conducir no existe desde hace cinco años. Nadie en la empresa lo sabe, o nadie lo comprueba. Bueno, la Guardia Civil sí lo sabía, pero lo coteja tanto tiempo después que le permite al empleado trabajar durante un lustro sin tener ningún punto en el carnet.
La intercepción. Desde el Polígono Industrial de Las Majoreras, los agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) cruzaron datos con la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Subsector de Tráfico de Las Palmas y se pisparon de la situación. Y lo localizaron poco después en una zona excluida al tráfico. Pararon el camión, identificaron al conductor e inspeccionaron el vehículo. Al parecer, su carnet llevaba un lustro sin puntos, lo que convierte el documento en un papel sin validez legal: conducir sin puntos equivale, a efectos penales, a conducir sin carné. Como sabrá cualquier conductor, no hay renovación posible sin pasar antes por el curso de recuperación y un examen.

