Huawei hace tiempo que dejó de ser solo esa marca que muchos asociamos a móviles, antenas y equipos de red. En los últimos años, en un contexto de restricciones de EEUU y apuesta china por reforzar tecnologías propias, la compañía ha ido levantando su propio ecosistema de chips, nube, software e inteligencia artificial. Ahora quiere probar esa maquinaria en un terreno mucho más delicado que vender smartphones o desplegar infraestructura: el desarrollo de nuevos medicamentos. No hablamos de una farmacéutica, ni de fármacos ya aprobados por Huawei, sino de algo más concreto: colocar su IA en una de las carreras científicas e industriales más exigentes del momento.
Qué ha dicho Huawei. El punto de partida es concreto: William Zhang, presidente de la unidad de salud de la compañía, dijo a Reuters que Huawei quiere profundizar sus colaboraciones con farmacéuticas chinas a medida que avanza en la aplicación de la IA al ámbito médico. La idea, según ese planteamiento, abarca desde la fabricación de medicamentos hasta la práctica clínica y su implantación final.

