Hay un concepto inadvertido en el cálculo de la herencia y que pilla desprevenido a los herederos: el ajuar doméstico

Cuando alguien fallece, la familia no solo se enfrenta al dolor de la pérdida, sino que también debe afrontar visitas al notario y trámites engorrosos relacionados con la herencia que, en la mayoría de los casos, desconoce. Entre propiedades, cuentas, seguros y otros bienes, hay una partida que casi nadie recuerda incluir en la valoración de la herencia: los muebles, la ropa y los cacharros de casa de toda la vida.

A nadie se le ocurre pensar en la vajilla de la abuela como un problema fiscal. Pero Hacienda sí piensa en ello y existe una figura fiscal que suma dinero a la herencia sin que veas ni un euro extra en el bolsillo: el ajuar doméstico. Este concepto puede encarecer bastante la factura del Impuesto de Sucesiones, sobre todo si nadie te avisa a tiempo.

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