Desde que en enero de 2025 comenzaran las obras del soterramiento de la A-5 no se ha hecho más que echar la vista atrás para comparar esta obra faraónica con Madrid Río y el soterramiento de la M-30 a su paso por el sur de la ciudad. Uno de los alicientes de la obra es, sin duda, la mejoría de la calidad de vida de los vecinos.
Pero ahora, una investigación de El Mundo explica hasta qué punto la ciudad corre el riesgo de volver a entrar en un pozo de dinero y de gasto. Y lo sabemos porque desde hace cinco años un informe dice que se necesitan 400 millones de euros para arreglar todos los problemas estructurales de la M-30.

