Málaga lleva unos años haciéndose un hueco en la conversación tecnológica en España, pero cuando en 2024 se anunció que será la sede de un nuevo centro de investigación y desarrollo del IMEC, la cosa cobró más importancia que la que pudiera tener con el fallido Hyperloop y otras propuestas. Porque es la primera vez que el IMEC amplía su red de I+D con un objetivo tan ambicioso como el propuesto para la ciudad andaluza y, además, es algo que se encuadra dentro del objetivo de soberanía tecnológica europea.
IMEC. Son las siglas de Interuniversity Microelectronic Centre, un instituto de investigación fundado hace 40 años en la ciudad belga de Lovaina y una de las referencias mundiales en I+D en nanoelectrónica y semiconductores de vanguardia. No fabrican chips, pero son el laboratorio donde universidades de todo el mundo y grandes tecnológicas prueban procesos y diseños antes de que lleguen a la producción industrial.

