Cuando queremos disfrutar de un buen plato de comida, en la gran mayoría de las ocasiones nos importa mucho el aroma y también el sabor que tiene el alimento que vamos a llevarnos a la boca. Pero además de estos factores, también se está viendo que la forma en la que procesamos este alimento en la boca no solo dicta cuánto nos gusta algo, sino también a qué nos saben y cuándo nos sentimos llenos.
Clasificación de ‘comedores’. No todos los seres humanos somos iguales y es bastante típico escuchar que «cada cuerpo es un mundo», y la forma en la que comemos no es una excepción. Y es que diferentes investigaciones divulgativas han visto que existen cuatro formas de estilos bucales que definen cómo nos enfrentamos a un bocado, que son las siguientes:

