Durante meses, autónomos y pequeñas empresas afectados por Verifactu han tenido una fecha rondando la cabeza. Tocaba informarse, revisar el software con el que hacemos las facturas y averiguar qué cambios serían necesarios para adaptarse. No era todavía una obligación inmediata para todos, pero sí lo bastante cercana como para empezar a prepararse y evitar prisas de última hora. Para quienes ya habían iniciado ese proceso, el escenario acaba de cambiar: aquello que parecía acercarse vuelve a alejarse y obliga, una vez más, a mirar el calendario.
Hacienda lleva el plazo a 2028. Hacienda ha anunciado que aplazará hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes de aplicación del Real Decreto 1007/2023, que regula los requisitos de los sistemas informáticos de facturación. Hasta ahora, la normativa vigente establece que los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades deben tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027, mientras que para el resto de obligados el límite está fijado en el 1 de julio de ese mismo año. El Ministerio ha comunicado ya el nuevo horizonte, aunque ese cambio todavía tendrá que trasladarse formalmente a una norma que sustituya esos plazos.

