La industria de la inteligencia artificial se encuentra en un momento incómodo. Anthropic y OpenAI llevan meses avisando de sus intenciones de convertirse en empresas públicas, pero el año toca a su fin y no vemos movimientos al respecto. Parece que no está claro para quién es la IA, si para cualquiera o para las empresas, y un banco de EEUU ha señalado el dato incómodo.
La gente corriente no saca la tarjeta para pagar por la inteligencia artificial.

