Volta es el nombre del «sistema de depósito, devolución y retorno» de envases de bebidas que implantó Portugal el 10 de abril 2026. La lógica es muy sencilla: al comprar agua, refrescos, zumos o cervezas en latas o botellas de plástico, el consumidor paga diez céntimos adicionales que le son devueltos íntegramente al devolver el envase.
En cinco meses, ha recogido 305 millones de envases. Es decir, funciona. Funciona tan bien que este miércoles el alcalde de Lisboa pidió al Gobierno que lo «cancelara de inmediato».

