Viajar alrededor de la Luna y ver cómo la Tierra se pone detrás de ella, como el Sol cada tarde bajo nuestro horizonte, parece un buen broche de oro ideal para cualquier carrera profesional. Por eso, tres de los cuatro astronautas que componían la tripulación de Artemis II ya se han retirado de dicha profesión. Solo Christina Koch, la única mujer del equipo, ha decidido continuar su carrera. El miembro canadiense, Jeremy Hansen, dejó la agencia espacial de su país y los otros dos miembros de la NASA, Victor Glover y Reid Wiseman, piloto y comandante de la misión, se han convertido en los primeros astronautas del programa de eméritos de la NASA.
Casi un retiro. El término emérito hace referencia a una persona que abandona un puesto, pero puede seguir disfrutando de algunos de los privilegios del mismo o, en caso de que proceda, aportando sus servicios. En España, al hablar de eméritos la primera persona que nos viene a la mente es Juan Carlos I. Como rey emérito, dejó paso a su hijo como monarca, pero sigue disfrutando de algunos de los privilegios de la corona. Podríamos hablar mucho sobre este tema, pero lógicamente sería un desvío que no procede. Volviendo a los astronautas, como miembros eméritos de la NASA ya no estarán disponibles para viajes al espacio, pero la agencia podrá recurrir a ellos para entrenar a futuras generaciones de astronautas o compartir su valiosa experiencia como miembros del programa Artemis.

