China se ha conseguido situar a la vanguardia de los reactores nucleares de alta temperatura, conocidos como HTGR (High-Temperature Gas-cooled Reactor o reactor refrigerado por gas de alta temperatura). Su dominio acaba de llevar al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a firmar un acuerdo de colaboración por el que la nación liderada por Xi Jinping se compromete a compartir su experiencia en energía nuclear con el resto del mundo.
Antes de indagar en las implicaciones de este pacto merece la pena que nos detengamos un momento para explorar cómo ha conseguido China colocarse a la vanguardia de la energía nuclear en general, y de la tecnología de los reactores de alta temperatura en particular. Este país empezó a investigar estos reactores a finales de los años 70, mucho antes de que fuesen viables desde un punto de vista comercial. El programa chino de desarrollo tecnológico respaldó esta iniciativa en los años 80, y en 1995 comenzó la construcción del HTR-10, el primer reactor experimental chino de esta clase.

