“Era nuestro salvavidas”, indica Antonio Amago, propietario de La Musa de Espronceda, a ElPaís. Este 2026 tocaba decimosexta edición. Pero no va a ser posible. Tapapiés, el festival de tapas de Lavapiés, se suspende un año entero por el motivo menos habitual para cancelar un evento. Le sobra público. Dicho de otra forma: ha muerto de éxito.
No lo decimos nosotros, lo dice Manuel Díaz, cofundador del festival y director de Comunicación. Sobrepasado por su propia repercusión, 2025 fue el punto de ruptura: 92 tapas, cocina de alrededor de 30 países, 68 bares participantes, participación de los mercados de San Fernando y Antón Martín. La previsión inicial era de unos 90.000 visitantes. Se superó el medio millón de personas. Según los vecinos, “cuando quisimos reaccionar, estaban las calles llenas y ya no se podía parar. Incluso se pensó en suspenderlo el primer fin de semana”.

