Se los ve cabecear y babear, con sus anteojeras, y casi siempre surgen las mismas preguntas: ¿estos caballos están en regla? ¿Y sus trabajos? Pues ina serie de accidentes ha destapado algo que la Policía Local lleva investigando desde hace décadas y responde a la segunda pregunta: prácticamente todos los cocheros de caballos de Sevilla trabajan en negro.
Ni figuran en la Seguridad Social ni tienen contratos temporales. Muchos ni siquiera están dados de alta en el Impuesto de Actividades Económicas. Inspección de Trabajo, junto a la Policía, revisó la documentación de los 98 coches con licencia municipal: solo uno estaba en regla. Hace veinte años ya había quejas de irregularidades.

