En los últimos años, la energía solar a gran escala se ha expandido rápidamente por todo el mundo. También en Estados Unidos. Arizona, con sus llanuras doradas y sus interminables horas de sol, es precisamente uno de los estados donde más paneles solares están cubriendo sus parajes desérticos. Y eso, en ocasiones, puede poner en peligro a la fauna local.
Sin embargo, una planta solar a las afueras de Phoenix se ha convertido en el inesperado hogar de una colonia de búhos que no solo ha conseguido adaptarse al entorno, sino también reproducirse y cazar en él. Es una extraordinaria noticia que demuestra que las instalaciones renovables y la conservación de la fauna no tienen por qué ser incompatibles, sino que pueden ayudarse mutuamente con una planificación adecuada.

