Empecemos por los datos porque, sinceramente, hablan por sí solos: en un solo año, según NIQ, los complementos para dormir han crecido un 33% en los supermercados españoles; el queso cottage un 61%, el kéfir un 66,2% y las semillas de chía, ojo, un 672%. Repito: un 672%.
La tentación es culpar a las redes sociales, claro. Y a los supermercados que se suman a ellas. Nosotros mismos hemos caído en ello. Pero, ¿y si hay algo más? ¿y si es una moda? ¿Y si la consultora tiene razón a la hora de situar la «alimentación con intención» (proteínas y superalimentos) como el primer motor del mercado alimentario en 2026?

