Hace unos días contamos en Xataka cómo cerca de 700 agentes de OpenAI acabaron colaborando para infiltrarse en Hugging Face después de descubrir una forma de comunicarse entre ellos. Ahora el divulgador y experto en IA Dwarkesh Patel ha reconstruido la historia completa y explica cómo en las últimas semanas han aparecido sucesivamente tres grupos de agentes capaces de dejar información útil para los siguientes. La tercera oleada incluso consiguió permisos de administrador a parte de la infraestructura interna de investigación de OpenAI. Patel las llama las tres «civilizaciones secretas de IA», pero precisamente ahí está el problema: quizás estamos usando palabras demasiado humanas para explicar algo que no lo es.
Primera «civilización». La metáfora de Patel sirve para entender mejor esa secuencia de «ciberataques» llevados a cabo por agentes de IA. La primera surgió en mayo, cuando un agente de OpenAI dejó una nota en el gestor de paquetes Artifactory para que otras instancias pudieran verla. Aquello evolucionó hasta convertirse en un rudimentario sistema de comunicación detectado por OpenAI, que dejó fuera de servicio la plataforma a comienzos de julio. A pesar de ello, los siguientes agentes encontraron otra forma de dejarse mensajes, pero en OpenAI son más neutros y habla de un «tablón» de anuncios que fue creado, borrado y posteriormente reconstruido.

